
Mindfulness con Manuel Ruiz
Neuroplasticidad y Redes Hebbianas: las bases del aprendizaje.
Una de las características que hace al sistema nervioso tan excepcional es su plasticidad. Este distintivo significa maleabilidad y cambio; todas estas modificaciones son la base del aprendizaje y de nuestra adaptación a condiciones variables ambientales y fisiológicas.
De hecho, todo lo que aprendemos, nuestros recuerdos, anhelos, valores, conocimientos y capacidades están esculpidos en una inmensa telaraña formada por la asombrosa cantidad de 100.000 millones de células cerebrales, denominadas neuronas. Cada una de estas neuronas tiene la capacidad de conectarse con hasta otras 10.000 de sus compañeras, construyendo así un total de 1.000 billones de posibles conexiones neurales. Estos lugares de encuentro en el que se conectan dos neuronas es conocido con el nombre de Sinapsis, (Sherrington, 1897).
La forma de una neurona podría ser, metafóricamente hablando, la de una cebolla. Ésta cuenta con una parte central redondeada, con un sólo brote en una de sus puntas y muchas fibras finas, muy similares a raicillas, en el otro extremo. A las raicillas neuronales se las denomina Dendritas, al bulbo, Cuerpo Neuronal y, al brote, Axón.
Como las raicillas del vegetal, las dendritas son las encargadas de absorber la nutrición que da vida a cada una de estas neuronas. Su dieta consiste en impulsos electromagnéticos provenientes de las otras neuronas con las que se halla habitualmente comunicada. Alguno de estos nutrientes intentarán activar la neurona, mientras que otros buscarán conseguir lo contrario, o sea, inhibirla.
Luego, el hecho de que una célula cerebral descargue o no algún tipo de impulso eléctrico a otra célula hermana será la resultante de su capacidad de efectuar un rápido cálculo aritmético entre los dos tipos de descargas recibidas (las que la incitan a ir hacia delante y las que la llevan a frenarse). Si la diferencia entre ambas da un número negativo, no generará acción alguna, pero si es positivo, modificará inmediatamente su estructura física, de modo que enviará una descarga electromagnética que será emitida a través del axón.
4032 impulsos positivos - 4064 impulsos negativos = -32 (no transmite).
4032 impulsos positivos - 3002 impulsos negativos = 1030 (sí transmite).
Los axones de distintas neuronas pueden variar mucho en su longitud y conducen estas pulsaciones, que sólo duran unas milésimas de segundo y alcanzan hasta la increíble velocidad de hasta 300 Km/h.
Una vez salido del axón, el estímulo encenderá todas las dendritas de las neuronas con las que se ha conectado y producirá una reacción en cadena que puede implicar a cientos, miles e, incluso, a muchos millones de neuronas integradas en una compacta y compleja red tridimensional. El cerebro, para hacer este trabajo, consume una quinta parte de toda la energía generada por el cuerpo en descanso: es como si fuera una bombilla de 20 vatios que brilla sin parar y no deja de trabajar aun cuando estamos durmiendo.
En este momento, mientras Ud. lee esta nota, una cascada de neuronas se están descargando al unisonó con el fin de que pueda comprender su contenido, formando una nueva red neuronal inédita hasta el momento. Si decidiera, además de leer este texto, memorizarlo, se produciría otro fenómeno sumamente importante: la red crecería aún más, porque cada vez que lo relea para consolidarlo en la memoria, neuronas que inicialmente no tenían relación entre sí, se irían incorporando a la red creada al momento de comenzar la lectura de este artículo. Si decidiera, además de memorizarlo, transmitir oralmente este conocimiento a otras personas, la red se fortalecería notablemente, aumentando las conexiones entre las neuronas que la componen.
Las neuronas actúan como nosotros; imaginemos la siguiente situación: quedamos atrapados un avión que ha retrasado su salida. Al principio, no tendríamos nada en común con la persona que está sentada a nuestro lado, pero al cabo de varios minutos de espera, con seguridad, ambos comenzaríamos a quejarnos de nuestra mala suerte. Y si el retraso se prolongara, es muy factible que nos sintiéramos más cercanos y nos uniéramos a otros pasajeros, de modo que al final todos llegaríamos a formar un gran bloque de quejosos que se unen para actuar en busca de una solución al problema.
Con las neuronas pasa algo muy parecido: tras unas pocas descargas simultáneas tienden a unirse más y más, formando así parte de un mismo equipo. La sinapsis de dos neuronas que se descargan reiteradamente en forma conjunta sufre cambios bioquímicos (denominados potenciación a largo plazo), de tal forma que cuando una de sus membranas se activa o desactiva, la otra también lo hace. En pocas palabras, se han asociado y esto garantiza que en el futuro se activen mucho más veces que antes, porque no sólo dependerán de su propia estimulación, sino también de la activación de las nuevas neuronas que conforman la red. Este fenómeno, de suma importancia, fue denominado por el psicólogo Donald Hebb: aprendizaje Hebbiano, que es la base del aprendizaje y la memorización.
Espero os haya sido de vuestro interés, un abrazo con mucho afecto y cariño de tu amigo Manuel Ruiz Figueroa https://www.facebook.com/mindfulnessconmanuelruiz/
.Si quieres información, comunicarte o pedirnos algún tema que te interese con esta orientación ecléctica y de nuevos paradigmas de PsicoNeuroConsciencia manuelruizfigueroa@gmail.com manuelruizfigueroa WhatsApp 677484005
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